Cómo hablar en público y asombrar a la audiencia

Exponer ideas en público es una habilidad de comunicación que implica ser capaz de recibir, procesar, elaborar y transmitir información a un grupo humano oyente que espera ser sorprendido por el expositor.

A continuación presento siete consejos para quienes se han propuesto mejorar la calidad de sus presentaciones frente a públicos exigentes. Como buen docente, deberías compartir los tips con tus estudiantes.

Consejo 1: Prepara tu presentación con anticipación

Es verdad: todos pueden tener miedo al ridículo, sobre todo si se está frente a diversas personas y la posibilidad del error está latente. Es habitual que los expositores queden en blanco a pesar de haber practicado y las posibilidades de hacerlo se multiplican si no hay preparación detrás. Por lo tanto, la fórmula mágica es PRACTICAR. Hacerlo hasta llegar a un punto de sentir plena confianza en sí mismo y en lo que se hará y dirá. Una buena técnica es escribir lo que le dirías a tus oyentes; resulta una buena manera de organizar las ideas, y no dejarlas sólo en la mente. Ten presente que deben ser tus propias ideas, no la de los libros. No se trata de memorizar cada palabra ni el punto o la coma, por el contrario, solo es tener un registro a la mano para practicar las veces que sea necesario.

Consejo 2: Empezar y terminar a tiempo

Tener en cuenta los tiempos es una señal de respeto, tanto para el público como para los demás exponentes. Es fundamental empezar a la hora y no alargarse más de la cuenta.

Consejo 3: Conocer al público

Las preguntas básicas que todo expositor debe plantearse son: ¿Quién es el público objetivo? ¿Qué les gustaría saber durante la presentación? ¿Qué saben sobre el tema? Siempre se deben abordar las necesidades del público al que te diriges porque son ellos los que te están poniendo atención, invirtiendo tiempo en algo que debería beneficiarles de una u otra manera y esperan salir de ahí aprendiendo algo nuevo digno de valorar como útil. Una técnica sencilla y práctica para lograr una buena presentación enfocada en el público, la señala Carlos de la Roza Vidal en su E-book “10 secretos para una conferencia de alto impacto”, planteando:

“Dicta tu conferencia de la forma en que a tí te gustaría disfrutarla como oyente”

Consejo 5: La diapositiva debería cumplir ciertos requisitos

 

Las diapositivas son el principal material de apoyo (en el caso que decidas usarlas). Por eso presenta en ellas una idea a la vez y trata de reducir su número y la información que contienen. Siempre menos es más, y esta no es la excepción. No tiene sentido copiar todo el contenido de un documento en las láminas, en ese caso es mucho más practico entregar una copia del documento a los participantes. No hay lógica en poner todas las palabras ahí, porque entonces ¿Para qué estás el expositor? Una diapositiva sobrecargada de información lo único que provoca es deseos de no mirarla.

Es importante incluir los derechos de autor, tanto de ideas como de imágenes o gráficos. Una buena técnica es poner una lámina final que incluya un apartado denominado “Créditos”. No tomar en cuenta esto significa cometer lo que se denomina plagio.

Las imágenes que se incluyen deben relacionarse estrictamente con las ideas que se plantean en las diapositivas y su calidad debe ser –por lo menos- medianamente buena. Del mismo modo, es fundamental que posea un buen contraste de colores y en lo posible un diseño ameno y grato. Un error recurrente suele ser posicionar textos sobre imágenes, o fondos combinados con colores de fuente que dan como resultado la nula distinción del contenido. Dar un vistazo a revistas de diseño, arte o decoración es de mucha ayuda para desarrollar nociones básicas en color, combinación y contraste.

Nota muy, pero muy importante (que podría salvar tu presentación)

Tener una copia de seguridad de la presentación digital es básico ante imprevistos. A veces los astros se alinean desfavorablemente y las cosas no salen como se espera. Hay dos opciones: se arruina todo o tienes un plan b, que básicamente es un pendrive adicional con una copia de la presentación. Un plan c también es útil cuando falla el suministro eléctrico, el proyector no funciona o el audio del video está en malas condiciones. Pensar con anticipación qué hacer en circunstancias así es estar preparado para usar un plumón y una pizarra.

Consejo 6: Maneja tu tono de voz y los movimientos corporales

Mucho del éxito de una presentación tiene que ver con el tono de voz que se utiliza. Realizar énfasis cuando corresponda pero sin exagerar mantiene a la audiencia en constante expectación.

Los movimientos corporales también deben cuidarse, porque los nervios pueden jugar en contra y el cuerpo del expositor termina siendo un distractor para los oyentes. Evitar el balanceo, dedos tocando algo de forma incontrolable, mordeduras de los labios, inquietud en la ropa (cuando no se está cómodo con ella), agitación de los brazos o jugar con el pelo para dar la impresión de una dominación correcta sobre el cuerpo. El mejor resultado es fortalecer el impacto del mensaje e influir de manera positiva en la presentación. La idea es demostrar de forma real y natural las emociones utilizando expresiones faciales y un contacto visual con algunas personas del público que escucha.

Una buena técnica para detectar las fortalezas y falencias de un discurso como muletillas, el énfasis o los movimientos corporales, es grabar con una cámara en modo video. También sirve ensayar la oratoria y gestualidad frente al espejo, y si es posible, frente a quien sea que esté dispuesto a escuchar y dar una opinión del desempeño.

Consejo 7: Responde las preguntas que te realizan

Se debe oír con atención para así responder con tino y de forma acertada. No es bueno que te pregunten algo y por los nervios entregar una respuesta sin sentido, porque el público quedará con un gran signo de interrogación en sus rostros y toda la presentación puede empañarse por eso. Para ganar tiempo y formular una buena respuesta, se pueden acotar expresiones como “que buena pregunta” o “que interesante pregunta”, por ejemplo. Y si no se tiene la respuesta, lo mejor es ser sincero.

¿Qué consejo añadirías tú para sorprender a la audiencia?

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